Érase una vez ...Albert Arrayás

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Cuando estaba esperando a Albert me esperaba a un chico tímido, más bien de pocas palabras… A los 10 minutos de hablar con él me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Cuando empieza a hablar de su trabajo se nota que lo hace desde el corazón y me explica cosas sin parar, me enseña bocetos, nuevos proyectos que se publicarán en breve y otros en los que está trabajando. Me habla de emoción, de sentimientos, de ilusión, de conocerse a sí mismo… y eso me demuestra que es una persona sensible, muy inteligente emocionalmente y que basa su trabajo en los sentimientos. Espero que con estas preguntas podáis conocer un poquito más al Albert que he conocido yo… 


Iniciamos la conversación hablado de por qué ilustrador… Eres muy joven y ya tienes muchos trabajos publicados y muchos otros en marcha, ¿Cómo ha sido posible? ¿Qué ha pasado?
Estudié el bachillerato científico, y cuando acabé me paré a pensar cómo me veía más feliz en el futuro. Las alternativas eran dos: como biólogo o ilustrando cuentos y la respuesta la tuve clara. Entonces hice bellas artes y fue genial hacerla porque disfrute muchísimo, aprendí mucho de cada una de las facetas y los disfruté al máximo porque sabía que al final lo que yo haría era ilustración aunque en la carrera es un arte menor.
El último año de carrera me centré en la ilustración y como proyecto de final propuse hacer un álbum ilustrado. El primer año de carrera es muy selectivo porque mucha gente se inicia en Bellas artes para probar. A mí el primer año me sirvió para situarme en todo y para centrarme en mí. El arte es una manera de conocerte y de expresar lo que sientes.
Acabé con muy buenas notas, aunque eso en realidad da igual. Pero así fue y además tuve la suerte de que mi trabajo gustó mucho.
Cuando acabé los estudios me apunté a la Escola de la dona y me fue muy bien porque me hablaron por ejemplo de la feria de Bolonia que yo no conocía y además aprendimos de profesores como Ignasi Blanch o Roger Olmos. En este curso nos pidieron que hiciéramos dos álbumes: uno de ellos fue El Pirata de las estrellas. El segundo proyecto que hice es uno de los que se publicará en los próximos meses.
Ese mismo verano participé en Gato por liebre (evento artístico que consiste en hacer trueques con las obras de arte) y tuve la gran suerte de que los 2 trueques que surgieron fueron muy interesantes: uno de ellos fue el vídeo promocional que tengo en la web y el otro fue quedarme en el local Cadàver Exquisit un tiempo y después me gustó y alargué la experiencia. A raíz de ahí conocí a mucha gente del mundo artístico y eso me ha ayudado mucho.


¿Qué es lo que más te ayudado a seguir adelante y conseguir lo que te proponías?
El hecho de confiar en mi trabajo y confiar en lo que yo hacía me ha ayudado y también que tengo una pareja que me apoya al 200%. De hecho, cuando nos independizamos yo estaba deseando entrar en un Starbucks para ganar dinero y pagar el alquiler pero mi pareja me dijo que no. Que la ilustración no era mi hobby, era mi trabajo y eso me ayudó a dedicarme y evolucionar. Parece que todo ha sido muy rápido, pero en realidad es el resultado de mucho trabajo.
Cuando acabé la carrera, en noviembre del 2012, una firma de moda hizo un concurso de postales de navidad y me presenté. No gané, pero al cabo de unas semanas me llamaron para trabajar en plantilla, aunque finalmente no salió adelante. Unos meses después, me llamaron de nuevo, pero otra vez decidieron que no y entonces sí que me quedé un poco chafado. Pensaba que ese trabajo me daría una seguridad, un sueldo fijo… 
 

Pero ese trabajo te quitaría tiempo para todo lo demás…
Si, si, lo sé. Yo pregunté en esta empresa si podría seguir publicando mis proyectos y me dijeron que sí, pero sé que hubiese tenido mucho menos tiempo para trabajar en ellos. En mi entorno más cercano todos se alegraron que no saliera aquella oferta y lo entiendo, porque sé que meterme allí me hubiese condicionado mucho. De hecho ahora pienso que de estar allí no hubiese publicado los cuentos en los que he trabajado ni hubiese hecho todo lo que he hecho.
Y a partir de aquí…
En esa época Mar, de Babulinka books, me vino a buscar. Había visto mi trabajo por internet y quería que ilustrase el libro de La gota i el cirerer. Nos pusimos a trabajar y en la segunda reunión me preguntó si yo tenía algún proyecto mío. Cuando le enseñé El pirata le encantó y me dijo que ese mismo año publicaríamos los dos cuentos.

Me has dicho que en la Escola de la Dona te hablaron de la feria de Bolonia, ¿qué tal la experiencia?
¡Muy bien! Sólo he podido ir un año, ese mismo año que estaba estudiando, pero por suerte fue súper bien, sólo tuve una mala experiencia en con una 1 editorial pero por suerte no fue la primera. Primero me centré en las editoriales hispánicas y catalanas para atreverme a enseñarles mi trabajo, aunque entonces no tenía nada acabado. Solo mi cuento del pirata que no tenía finalizado pero que quería tirar para adelante. Todo resultó muy agradable y después cogí empuje y me atreví con las editoriales extranjeras. 

Tienes un estilo muy definido, muy fácilmente reconocible. ¿Sabrías explicar por qué? ¿Cómo se consigue?
Si es verdad. Es mi estilo. Al inicio, en la carrera, hacía dibujos más coloridos, todo muy fino, vestimentas delicadas…


Poco a poco aprendí anatomía, perdí entonces el miedo a dibujar personajes y animales. De hecho le dije a un profesor que no sabía dibujar animales y me animó a hacerlo, me dijo que sí que sabía. Fue entonces cuando hice el estudio de osos.

Además aprendí otras técnicas. Técnicas más agresivas como la escultura por ejemplo pero intentado hacer algo más delicado.
Para tener un estilo definido te podría decir que tienes que ser tú mismo, pero tú mismo puedes tener muchos estilos y si es así perfecto, adelante. Pero a mí, aunque me lo proponga y pese a hacer algo hiperrealista se me ve el plumero.

Albert me enseña entonces un dibujo de un libro que publicará en breve, un estilo algo diferente, más realista. Al principio me sorprende, pero después de mirarlo unos segundos le digo: ¡hay Albert aquí! Aun así es diferente, ¿te has sentido cómodo?
Sí, me he sentido cómodo porque al final me lo he hecho mío.

Tu hermana también es ilustradora, ¿hay tendencia artística en tu familia?
No de una forma directa pero si de una forma indirecta. Mi madre es maestra y a mi padre le gusta el arte. Los dos tienen sensibilidad y desde que éramos pequeños nos han llevado a hacer excursiones, a viajar… y el poder disfrutar de la naturaleza, de otros países que no conoces, visitar las iglesias, los museos…no es que aprendiéramos a nivel técnico sinó desde la emoción y eso lo hemos cogido.

¿Tu pareja es crítica con tu trabajo?
Crítica no. Le gusta mucho lo que hago. Pero en ocasiones, sí que me dice verdades que yo mismo me escondo. Mi trabajo no viene de aquí (y me señala la cabeza), mi trabajo viene de aquí (y me señala el corazón) y a veces, si estoy cansado o harto de un proyecto y lo hago porque tengo que acabarlo, las personas que más me conocen (y mi pareja es quien me ve cada día); lo notan y ella me lo dice.

¿Qué pasa el primer día que ves un libro tuyo en una librería?
La primera vez no te lo crees y todavía ahora no me lo creo. Es que esas ilustraciones las tengo yo en casa y produce mucha emoción que el mundo pueda ver lo que haces.

El pirata de las estrellas es un libro escrito e ilustrado por ti, ¿cómo surge y por qué?
A mí siempre me han gustado mucho los niños. Me encantan. Y cuando yo tenía 16 años el niño de unos amigos no podría dormir, eran las 2 de la mañana. Me pidió que le contase un cuento de piratas. Y simplemente, salió. En aquel entonces lo ilustré y aunque me gustan aquellas ilustraciones, hace un tiempo, para el trabajo de la Escola de la Dona, lo volví a ilustrar con mi estilo de ahora y cambiando sólo dos detalles de aquella historia acabé El pirata de las Estrellas.
El día de la presentación, estos amigos me dijeron que no podían venir pero aparecieron por sorpresa y me hizo mucha ilusión, quería dedicarle este libro a ese niño porque al final es suyo, es la historia que hice para él.


Y este niño cuando ve “su cuento” en las librerías…
Bueno, él es muy reservado, pero sé que le hace mucha ilusión. Me lo ha dicho, claro. A mí me encanta interactuar con los niños, me gustan mucho, aprendo de ellos, de hecho creo que eso es lo que me llevó a la ilustración.

¿Qué opinas de la literatura infantil?
Creo que es súper importante. Es primordial y la sociedad lo necesita. Por suerte, considero que cada vez se le está dando más importancia: están naciendo editoriales nuevas como Babulinka o Bira Biro y también se están abriendo librerías especializadas como El Pati de Llibres, El Petit Tresor o Al·lots.

Has trabajado también para publicidad ¿cómo empiezas? ¿Has enviado tu porfolio a agencias?
No, no lo he enviado. En las dos ocasiones han sido las agencias creativas quienes se han puesto en contacto conmigo.

¿Y qué tal la experiencia? Tiene que ser muy diferente trabajar para agencia o trabajar para editorial…
Sí, es muy diferente. Y además cada proyecto es totalmente distinto. En mi caso las dos experiencias fueron muy diferentes. En mi primera colaboración, al principio me sentía un poco tenso y la agencia me ayudó muchísimo. Me dijeron “Albert te hemos venido a buscar porque nos gusta lo que haces, así que vía libre, sé tú mismo” Entonces me relajé más y cuando les presenté el trabajo les gustó mucho.
En la segunda ocasión el proceso fue algo más complicado. Había por ejemplo algunos aspectos técnicos de producción que yo no conocía y tuve que aprender.

Tienes varias colaboraciones con otras disciplinas: unas lámparas ilustradas y cerámica, cuéntame cómo surgen estos proyectos.
Las lámparas son de unos amigos. Me enamoré de su trabajo porque me parecen preciosas e hicieron una colección a nivel colectivo: cada ilustrador las podía trabajar como quisiera.
En el caso de la cerámica, una revista nos hizo un reportaje a Sofía Aguilera y a mí de forma conjunta y fue para esta ocasión que hicimos esas piezas. Sofía es una gran ceramista y una gran persona y es un proyecto que tenemos pendiente trabajar.

¿Cómo dibujas, dónde, escuchas música mientras trabajas?
Me gusta trabajar en mi estudio pero si me viene la inspiración cuando estoy fuera, un concepto o una idea y no quiero que se me olvide; lo hago allá donde esté. Siempre trabajo con música (Beirut, Manel, Vampire weekend, Sense Sal, Sia, Blaumut, Owl city, Pol Cruells, OKGO, Bishop Allen, Shout out louds…) y también me gusta ponerme películas que ya he visto porque escucho los guiones y ya me los conozco y en el momento de hacer punta a los lápices o lavar los pinceles levanto un momento la vista y veo la pantalla.

¿Qué novedades tienes para el futuro más inmediato?
Ahora mismo tengo previstos publicar 3 álbumes en los próximos meses y posiblemente haya un cuarto. Uno de ellos es un proyecto compartido con otro ilustrador, un proyecto muy chulo en el que yo no sé lo que ha hecho él y no ha visto lo que he hecho yo.
Además estoy trabajando en una colaboración con una marca de productos para bebés y esta misma semana se ha publicado una agenda ilustrada de Barcelona.

No paras…
No, la verdad es que no paro. En los últimos meses he tenido mucho trabajo. Me da miedo que se frene después pero al mismo tiempo me apetece parar un poco, estoy deseando poder hacer cosas nuevas, láminas para exposiciones, trabajar en nuevas historias… porque ahora mismo todo lo que estoy haciendo son proyectos ya cerrados. En mi caso, parar es un punto de inflexión para evolucionar y para probar cosas nuevas.

Para acabar… ¿A qué ilustrador le preguntarías qué?
Esta pregunta es muy difícil. Un ilustrador al que admiro muchísimo es Shaun Tan. Me fascina su técnica, su gama cromática, sus paisajes, sus horizontes, sus inmensos cielo. Me fascina.
Le preguntaría como hace esas inmensidades, no hace falta que sea a nivel técnico, a lo mejor me lo dice con una poesía, no lo sé… Cómo es capaz de captar esa luz, ese aire.

Ahora que ha acabado la entrevista, yo tengo un deseo… me encantaría ver publicado en nuestro país el libro editado en Brasil titulado: “Dentro do escuro mora um segredo”, un álbum de un nieto y su abuelo en el que ambos tienen miedo a la oscuridad. El niño por ser niño y el abuelo porque se acerca el final de su vida.


Para despedirme os dejo con la ilustración que Albert me hizo en directo para Los Cuentos de la Caputxeta…



¡Gracias Albert por regalarme esta charla y por dejarnos conocerte un poquito más!


* Todas las ilustraciones están extraídas con permiso del autor de su web

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