Fragmentos/ También esto pasará

21:48


“Afortunadamente, los celos caducan, pienso (...). El amor no, al menos en mi caso. Sigo queriendo a toda la gente que un día quise, no puedo evitar ver, a través de todas las deserciones y de la mayoría de las deslealtades, propias y ajenas, a la persona, prístina y clara, de antes de que todo se convirtiese en ceniza.
Con cierta heroicidad estúpida, no reniego de ninguno de mis amores ni de ninguna de mis heridas. Sería como renegar de mí misma.
Sé que no es así para todo el mundo, el manto del oprobio es grueso y resistente, y muchos llevan sus odios y resentimientos como insignias, espadas en alto, con tanto orgullo y tenacidad como sus afectos.”

¿No os parece mucho más sano vivir sin rencores y quedarse con los buenos sentimientos de aquellas épocas en las que has querido a alguien? De esto habla el fragmento de Milena Busquets de su última novela.



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